Presentaciones formales

Hola, me presento. Mi nombre no importa, y soy bipolar.

Desde hace unas semanas llevo en el cuello una pequeña piedra, un jaspe leopardo, que dicen es efectiva para la amnesia, las ausencias y la memoria.

Al parecer estuvo muy de moda en la edad media europea entre filósofos, estudiantes e intelectuales de la época.

Sabedora de que la autosugestión mueve montañas, he decidido no quitarme la piedra,

– a pesar de que sus colores me recuerdan a las encimeras de algunas cocinas – con forma de uña de tigre.

Desde que en el 2004 me fuera diagnosticada la “enfermedad”, mi vida ha dado un giro de 180º. En lo que respecta a la economía, he pasado de poder comprar coches y motos, ropas de marca, perfumes de lujo, vacaciones en el caribe o la montaña, etc., a tener que malcomer de una irrisoria pensión de discapacidad. En lo personal, no me ha ido mucho mejor. He perdido amigos que creía de por vida y peleado con familiares que no supieron comprender (yo tampoco), el alcance de una crisis psicótica. Para recuperar relaciones, me he  arrastrado hasta el teléfono pidiendo perdón por mis actos, y todos tan contentos, ellos claro, en la falsa creencia de que han recuperado a la persona que fui y probablemente nunca volveré a ser.

Pero no son estas cosas de las que quiero hablar, mucho menos recordar.

Quiero recuperar mi mente, la que me permitía ver con claridad lo que me rodeaba y, volver a soñar con los mundos inaccesibles que pululan alrededor y por mi interior.

Imagen de Miguel Veiga Teijido

Anuncios

tu impresión

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s